Ayer os contaba que Nacho está perito y que las gentes de Nambuma son alegres y siempre están dispuestos a echarse unas risas. Hoy os contaré, por lo poco que he visto, qué es lo que estáis haciendo todos allí. Me serviré del ejemplo de Fernando.

Fernando es un cooperante de Africa Directo que lleva un año y cuatro meses en Malawi y conoce bien los problemas del país y el carácter de sus habitantes. En este tiempo ha visto de todo: fiestas y funerales; lluvias y sequías; cosechas y...hambrunas. Trabaja en Alinafe donde se ha creado el mismo tipo de estrutura que se está desarrollando en Nambuma, si bien se encuentra en un grado mayor de evolución.

Desde Alinafe han organizado distribuciones de maiz y han logrado suministrar sacos de este preciado grano a 35.000 personas. Las comunidades de alrededor de Alinafe están realmente agradecidas a la organización de estos centros que suponen un apoyo impagable para superar los problemas del día a día.

Bueno, a lo que ibamos. Hablando con Fernando me decía:

- Cuánto más tiempo llevo aquí y más acciones hacemos tengo menos claro qué es lo que podemos hacer relamente por las gentes de Malawi. Para mi hay dos opciones: o venimos en serio con intervención internacional, montamos escuelas, formamos a pequeños y mayores, financiamos obras públicas, etc. O les dejamos en paz a su aire.

- ¿En paz? ¿A si aire?

- Bueno, me refiero a un soporte de mínimos, a lo básico. Eso es innegociable. Necesitan poder comer y ciertos conocimientos de salud para evitar tanta mortalidad que hace que el grueso de la población sean niños. La pirámide poblacional está truncada. La sociedad está cerca del colapso. ¿Cómo se puede desarrollar un país si su fuerza de trabajo y gestión son niños?

- Entonces, ¿qué es lo básico?

- Comida: unos pequeños regadíos por goteo para que puedan sacar a la tierra una segunda cosecha en la época seca. ¡Se necesitan mangueras¡ ¡El país tiene mucha agua bajo la tierra¡. Y en cuanto a la salud: algunos conocimientos de gestión del agua; unas esterillas y unas mosquiteras para evitar la malaria; y, muy importante, formación acerca del sida. Ahora estamos haciendo unas funciones de teatro por las comunidades para que empiecen a ser conscientes.

Y ahi es donde quería llegar. Tal vez sea una utopía mover a la comunidad internacional para sacar a Malawi de la edad de piedra. Hay que ser conscientes de que existen muchos Malawis en el mundo y de que muchos países no son capaces de erradicar la pobreza de su propio territorio.

Pero lo básico, aunque falte, ya se está haciendo. Y se hace gracias a vosotros. Todos los cooperantes que conocí (Ainhoa, Fernando, Nacho, Simon, Tommy) insistían en la necesidad absoluta del trabajo y los recursos que se consiguen desde el "primer mundo" (¡qué expresión más fraudulenta¡). Sin la gente de aqui, allí no se puede hacer nada.

En Nambuma se gestiona el agua para que sea más segura. Se forma a las huérfanas, que viven juntas como una gran familia, para que puedan ser de ayuda a su comunidad cuando crezcan. Se están mejorando sus condiciones de habitabilidad para que no muera ninguna de malaria (¡¡esos colchones y esas mosquiteras son más que oro¡¡). Se presta ayuda a los partos para reducir la mortalidad de las madres y sus hijos. Se consigue alimento en caso de sequía grave. Y como fruto de todo ello, la comunidad malawiana sigue adelante.