Saludos a todos y muchas gracias por los saludos y la bienvenida. Ana, Paula, Arantxa....como olvidaros. ¡Claro que me acuerdo de vosotras y os mando un beso muy fuerte¡ Primero de todo os tengo que decir que Nacho está PERITO. Ya sabéis que puede ser un poco críptico y que nunca diría que está mal si lo estuviese; pero he estado allí y está MEJOR QUE NUNCA. Es un maestro. Las sisters están encantadas con él y tiene a las huérfanas enamoraditas. Él está encantado. Por la mañana trabaja con las sisters y está con las huérfanas. Les ayuda con temas administrativos y les presiona para que se pongan en serio con el inglés, que es condición indispensable para poder pasar a educación secundaria.

He conocido a dos de sus ahijadas, Maggi y Divlina, unas niñas maravillosas que encuentran en todo un motivo para la risa. Bueno, en realidad, todo el mundo ríe en Nambuma. No pretendo frivolizar con su situación pero en ningún momento he sentido compasión, pena o lástima por su situación. En Nambuma puedes ver la pobreza. Pero para ver la miseria no hace falta salir de nuestras ciudades. Es cierto que sólo comen caña de azucar y maiz, también que mi visita ha sido en una buena época de cosecha y no durante una hambruna, pero son una comunidad unida y pacífica, que no ambiciona o ansia nada. Ni siquiera podría decir que "aceptan" su situación con resignación. Simplemente la viven sin imaginar que otra vida sea posible.

En las zonas rurales, como Nambuma y el ochenta por ciento de Africa, no tienen acceso a las comunicaciones, no saben lo que pasa más allá de su poblado y de lo que se enteran es por el boca a boca. Por eso para ellos ver a Nacho ya es un evento que rompe su rutina y que merece un saludo, unas risas y un comentario. Y cuando el asungo juega al fútbol con ellos ¡¡eso ya es para partirse las cachas¡¡